Autoridades mexicanas detuvieron a nueve presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán, entre ellos la hija y la pareja de Heraclio Guerrero Martínez, alias “tío Lako”, operador criminal señalado por las autoridades en los límites de Michoacán y Jalisco.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que las capturas ocurrieron en los municipios de Tanhuato y Ecuandureo. Después del operativo se registraron bloqueos carreteros y la quema de un vehículo, aunque las autoridades liberaron las vías poco después.
Guerrero Martínez encabeza el grupo conocido como “Los Guerreros”. Las autoridades le atribuyen parte de la violencia registrada después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, en febrero. Esa ola de ataques dejó más de 70 muertos, incluidos 25 elementos de la Guardia Nacional.
El círculo del tío Lako queda bajo mayor presión
El entorno familiar de Guerrero Martínez ha ganado atención de las autoridades durante los últimos años. En septiembre de 2023, el presunto capo organizó en Tinaja de Vargas una ostentosa fiesta de 15 años para su hija Nicole, con cerca de mil invitados, pirotecnia, drones y hombres armados con insignias del CJNG.
Entre los regalos destacaron un vehículo todoterreno y una camioneta Mercedes-Benz rosa valuada en aproximadamente cuatro millones de pesos. Semanas después, militares intentaron capturarlo. Aunque logró escapar, los agentes aseguraron propiedades donde encontraron un cachorro de león, una pantera y un tigre.
La estructura criminal acumula varios golpes
En 2023, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a sus sobrinos Adrián Alonso Guerrero Covarrubias, “El 08”, y Javier Guerrero Covarrubias, “El Javi”, por sus vínculos con el CJNG.
El 22 de febrero de 2026, militares abatieron en Tapalpa, Jalisco, a Rubén Guerrero Valadez, “El R1” o “El Láminas”, hijo de Heraclio Guerrero y líder del brazo armado “Fuerzas Especiales Mando R”.
Las autoridades también relacionaron a Guerrero Martínez con el asesinato del líder de autodefensas Enrique Hernández Saucedo, caso por el que lo detuvieron en 2015, aunque libró la prisión. Además, existen señalamientos en su contra por el secuestro de la entonces alcaldesa de Cotija, Yolanda Sánchez Figueroa, en 2023.
Reportes de inteligencia indican que el presunto capo busca mantenerse fuera de la disputa por el liderazgo nacional del CJNG y concentrarse en el control regional del trasiego de drogas y el robo de combustible en Michoacán.