Un grupo de 39 senadores exigió al Departamento de Seguridad Nacional investigar de forma independiente y transparente las muertes de Johan Sebastián Durán Guerrero y Lorenzo Salgado Araujo, abatidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante operativos realizados en Maine y Texas.
La carta, encabezada por el independiente Angus King y respaldada por 38 demócratas, también reclama cambios inmediatos en los protocolos del ICE, la capacitación de sus agentes y el uso obligatorio de cámaras corporales.
Senadores cuestionan los operativos del ICE
Los legisladores sostuvieron que ambas víctimas eran padres trabajadores y no los objetivos que buscaban los agentes. Además, señalaron que estos hechos contradicen el discurso oficial de que las operaciones migratorias se concentran únicamente en personas consideradas peligrosas.
La misiva reprocha a la Administración Trump no haber cumplido sus compromisos sobre cámaras corporales. Los firmantes recordaron que el Gobierno recibió cerca de 40,000 millones de dólares desde julio de 2025, recursos que pudieron destinarse a equipar a los agentes actuales y a los 10,000 nuevos elementos contratados.
Reclaman revisar contrataciones y antecedentes
Los legisladores también pidieron conocer los procedimientos utilizados para revisar a los nuevos reclutas del ICE. La inquietud aumentó tras revelarse que David Brouillette, agente señalado por disparar contra Durán Guerrero, enfrentó acusaciones de violencia doméstica por parte de sus exparejas y familiares.
La carta solicita que el DHS explique si considera antecedentes de violencia familiar, abuso o problemas de salud mental antes de autorizar que una persona participe en operativos armados.
Además, los firmantes exigieron que los uniformes identifiquen exclusivamente a los elementos como “ICE” y eliminen expresiones como “Police ICE”, al considerar que pueden generar confusión. También reclamaron cambios en las paradas de tráfico y persecuciones vehiculares.
Aunque el secretario Markwayne Mullin suspendió temporalmente estos controles tras las dos muertes, Donald Trump ordenó reanudarlos para mantener la estrategia de deportaciones.