Un juez de Massachusetts declaró nulo el juicio contra Lindsay Clancy, la exenfermera acusada de matar a sus tres hijos, después de que el jurado no consiguiera alcanzar un veredicto unánime tras siete días de deliberaciones.
Los 12 integrantes del jurado deliberaron aproximadamente 38 horas. Las comunicaciones enviadas al tribunal mostraron una división de 11 votos contra uno, aunque no revelaron qué postura respaldaba la mayoría. La ley exige unanimidad para emitir un veredicto.
El juez William Sullivan tomó la decisión después de recibir una nueva comunicación en la que los integrantes aseguraron que no podrían superar el punto muerto. La nulidad cierra este proceso sin determinar la responsabilidad penal y permite que la fiscalía solicite otro juicio.
Lindsay Clancy podría enfrentar un nuevo juicio
El fiscal del condado de Plymouth, Timothy Cruz, explicó que su oficina decidirá “en breve” si vuelve a presentar el caso ante otro jurado.
La defensa había solicitado continuar las deliberaciones y cuestionó la actuación del único integrante que mantenía una posición diferente. El abogado Kevin Reddington argumentó que esa persona se negaba a aplicar las instrucciones legales del tribunal. Sullivan rechazó realizar una audiencia sobre el asunto.
Clancy, de 36 años, enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado por las muertes de Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de ocho meses, ocurridas en enero de 2023. El jurado también podía considerar asesinato en segundo grado y homicidio involuntario.
La defensa argumentó psicosis posparto
La acusada no niega haber estrangulado a sus tres hijos en el sótano de la vivienda familiar. Su defensa sostiene, sin embargo, que no tenía responsabilidad penal debido a que padecía psicosis posparto cuando ocurrieron las muertes y su posterior intento de suicidio.
Durante el proceso, familiares y simpatizantes utilizaron prendas rosas como muestra de apoyo. Reddington acudió en la jornada decisiva con una corbata rosa, mientras la madre de Clancy había declarado anteriormente vestida del mismo color.
El gesto recordó las muestras de solidaridad observadas durante el juicio de Karen Read en Massachusetts. Ahora, la próxima decisión relevante quedará en manos de la fiscalía, que deberá determinar si busca un nuevo proceso contra Clancy.