Edward Olmos aborda una historia poco contada del 9/11 en Windows on the World, drama en el que interpreta a un inmigrante indocumentado vinculado con el restaurante que operaba en las Torres Gemelas. La película llegó a Vix con una mirada centrada en las familias inmigrantes afectadas por los atentados.
Michael D. Olmos, hijo del actor, dirigió la producción. Su padre interpreta a un trabajador que sobrevive al ataque, pero después enfrenta las dificultades del sistema migratorio estadounidense.
Edward Olmos pone el foco en trabajadores indocumentados
El actor explicó que la película busca dar voz a personas que trabajaban en las Torres Gemelas y cuya condición migratoria dejó sus historias fuera de buena parte de la conversación pública.
Para Olmos, el relato también muestra aquello que una familia debe afrontar para sobrevivir y cómo sus vínculos ayudan a enfrentar situaciones extremas.
Su trayectoria le permite conectar esa discusión con otro problema que identifica en Hollywood. Olmos considera que los actores latinos nacidos en Estados Unidos han recibido pocas oportunidades para protagonizar historias capaces de llevarlos a reconocimientos como los Premios de la Academia.
Él consiguió una nominación al Óscar por Stand and Deliver en 1988. Con el paso de los años, destacó el alcance de aquella película gracias a sus constantes proyecciones en escuelas estadounidenses.
Una identidad marcada por sus raíces chicanas
Olmos se define como latino y chicano. Su relación con esta última identidad comenzó durante su juventud, aunque inicialmente provocó diferencias con su padre.
El padre del actor llegó legalmente desde México en 1945 y se casó con una mujer chicana. Olmos se convirtió posteriormente en el primer integrante de su familia que nació en Estados Unidos.
Durante los años sesenta comenzó a identificarse como chicano, mientras su padre prefería el término mexicoamericano. Con el tiempo, el actor convirtió esa palabra en una expresión de orgullo y empoderamiento.
Esa experiencia también apareció en su carrera. En Selena (1997), donde interpretó a Abraham Quintanilla, participó en una de las escenas que mejor representan, según el propio Olmos, la experiencia bicultural de numerosos mexicoamericanos y latinos.