La política migratoria vuelve a tensar la relación entre autoridades locales y estatales en Estados Unidos, esta vez desde Houston. La ciudad enfrenta un debate público tras declaraciones del gobierno de Texas sobre su nivel de colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocidas como ICE, cifras que el alcalde local considera imprecisas y fuera de contexto.
El señalamiento surge luego de que el gobernador de Texas asegurara que Houston encabeza el número de arrestos migratorios a nivel nacional. Esa afirmación generó preocupación entre comunidades latinas y organizaciones civiles, al sugerir una cooperación directa entre la policía municipal y autoridades federales migratorias.
Además, el tema adquiere relevancia en una ciudad con una de las mayores poblaciones inmigrantes del país. Para líderes locales, la confianza entre residentes y fuerzas de seguridad resulta clave para la seguridad pública y la denuncia de delitos comunes.
Colaboración con ICE bajo disputa política
El alcalde John Whitmire rechazó las cifras difundidas por el gobernador Greg Abbott. Aclaró que los datos presentados incluyen arrestos realizados en decenas de condados del estado y no reflejan operaciones exclusivas dentro de Houston.
Asimismo, explicó que el Departamento de Policía de Houston no participa en redadas migratorias ni pregunta por el estatus migratorio durante detenciones rutinarias. La cooperación con ICE ocurre solo cuando existe una orden judicial vinculada a una investigación criminal específica.
Si este artículo te está gustando, podrías leer: Piratas analizan cambio por Isaac Paredes con Astros
Impacto comunitario y contexto estatal
Por otro lado, datos federales indican que Texas concentra una parte significativa de los arrestos migratorios en Estados Unidos. Sin embargo, autoridades municipales sostienen que la mayoría de esas detenciones ocurren en cárceles estatales o centros regionales, sin intervención directa de la policía local.
Organizaciones comunitarias advierten que el uso político de cifras migratorias puede generar temor y desinformación entre residentes. Houston mantiene una postura orientada a la seguridad local, donde la colaboración comunitaria resulta esencial para reducir delitos y fortalecer la convivencia.