Santa Marta, una de las principales ciudades turísticas del Caribe colombiano, intenta recuperar la normalidad después de tres días de paro armado impuesto por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
El grupo levantó las restricciones el 25 de septiembre, pero habitantes y especialistas advierten que persisten las condiciones que permitieron paralizar gran parte de esta ciudad de unos 600,000 habitantes. El episodio comenzó después de la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias El Cholo, segundo al mando de la organización.
Santa Marta mantiene temor pese al fin del paro
El Cholo murió el 21 de septiembre durante un operativo de la Policía Antinarcóticos. Las ACSN respondieron con un paro de 72 horas que afectó la movilidad, el comercio y el turismo.
Más del 90% de los negocios cerraron durante las restricciones, según la información disponible. Para Norma Vera Salazar, analista del conflicto en la Sierra Nevada, esa capacidad demuestra que la organización conserva poder pese a perder uno de sus principales mandos.
No se trata del primer episodio similar. El grupo, también conocido como Los Pachencas, impuso restricciones en 2020 y bloqueó la carretera entre Santa Marta y Riohacha durante las elecciones legislativas de 2022. Este año también ocurrieron bloqueos, quema de vehículos e intimidaciones después de otra operación militar.
Gobierno colombiano mantiene ofensiva contra las ACSN
El presidente Abelardo de la Espriella ha colocado el combate contra esta organización entre sus prioridades de seguridad. El mandatario aseguró que continuará las operaciones contra Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, comandante de las ACSN.
Especialistas citados en la referencia advierten, sin embargo, que eliminar dirigentes no necesariamente termina con las redes de extorsión y control territorial.
Lerber Dimas Vásquez, director de la Plataforma de Derechos Humanos, Ambientales y Liderazgos de la Sierra Nevada, sostiene que la región acumula casi seis décadas de presencia de diferentes organizaciones armadas.
Las ACSN representarían la etapa más reciente de ese fenómeno y, desde 2020, habrían extendido su control sobre gran parte de la Sierra Nevada. El paro mostró que esa influencia todavía puede trasladarse desde las zonas montañosas hasta las calles de Santa Marta.