El senador republicano Lindsey Graham murió a los 71 años tras sufrir una “breve y repentina enfermedad”, informó su oficina. La noticia conmocionó a Washington, donde el legislador de Carolina del Sur se consolidó durante más de dos décadas como una de las figuras más influyentes del Partido Republicano y un estrecho aliado del presidente Donald Trump en los últimos años.
Elegido para el Senado en 2002, Graham destacó por su protagonismo en temas de política exterior, defensa y seguridad nacional, además de convertirse en uno de los principales defensores de una postura firme de Estados Unidos frente a conflictos internacionales.
La trayectoria política de Lindsey Graham
Horas antes de conocerse su fallecimiento, Lindsey Graham regresó de Kyiv, donde sostuvo una reunión con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky. Hasta ese momento no existían reportes públicos sobre problemas de salud.
De acuerdo con medios estadounidenses, personal de emergencias acudió a su residencia en Washington después de que un hombre sufriera un paro cardíaco. Posteriormente, su oficina confirmó la muerte del senador.
Donald Trump reveló que habló con Graham la noche anterior y lo describió como un “verdadero patriota estadounidense”.
“Era un tipo duro en muchos sentidos. Si quería conseguir algo y creía que tenía razón, luchaba hasta el final. Pero era una buena persona”, declaró el mandatario a NBC.
De crítico de Trump a uno de sus principales aliados
La relación entre ambos estuvo marcada por fuertes diferencias antes de convertirse en aliados políticos.
Durante la campaña presidencial de 2015, Graham calificó a Trump como “incitador al racismo, xenófobo y fanático religioso”. Incluso advirtió que el Partido Republicano pagaría un alto costo si lo nominaba como candidato presidencial.
Después del asalto al Capitolio en 2021, volvió a distanciarse del entonces presidente. Sin embargo, con el paso del tiempo modificó su postura, votó contra su condena en el juicio político y respaldó nuevamente su candidatura para las elecciones de 2024.
Además, defendió públicamente las políticas de Trump sobre inmigración, el nombramiento de jueces conservadores y la eliminación del general iraní Qasem Soleimani.
En política internacional, Graham impulsó una línea intervencionista. Respaldó el apoyo militar a Ucrania, defendió a Israel, promovió sanciones contra Rusia y apoyó la intervención estadounidense en Irak tras los atentados del 11 de septiembre.
Tras conocerse su muerte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que Israel perdió a “uno de sus mejores amigos”, mientras que Volodymyr Zelensky aseguró que el mundo perdió “a un líder decidido”.
El gobernador de Carolina del Sur nombrará ahora a un reemplazo temporal hasta que los votantes elijan a un nuevo senador en las elecciones de medio término de noviembre.