Miles de colombianos salieron a las calles este miércoles para protestar contra el presidente Abelardo de la Espriella, en la primera gran movilización de la izquierda desde su derrota electoral. La marcha reunió a organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes y distintos sectores inconformes con las políticas del nuevo Gobierno.
Las manifestaciones se extendieron por las principales ciudades del país y transcurrieron sin incidentes importantes. En Bogotá, los participantes recorrieron las calles durante más de cinco horas, pese a la lluvia y a las advertencias sobre posibles restricciones policiales.
Marcha en Colombia desafía nuevas medidas del Gobierno
Horas antes de las protestas, De la Espriella aprobó por decreto un protocolo más estricto para la actuación de las autoridades durante las manifestaciones.
La decisión generó preocupación entre los convocantes, especialmente por los antecedentes de violencia policial durante las protestas de 2021.
Sin embargo, la movilización en Bogotá avanzó pacíficamente y con una presencia policial limitada.
Entre los participantes estuvieron maestros, universitarios, jubilados, funcionarios, comunidades indígenas y colectivos feministas.
Las consignas reflejaron distintas inconformidades, desde el rechazo a las políticas presidenciales hasta las críticas al acercamiento del Gobierno con Estados Unidos e Israel.
La izquierda busca reorganizarse tras su derrota electoral
La jornada representó una primera demostración de capacidad de convocatoria para la oposición, que perdió las elecciones presidenciales por aproximadamente 250,000 votos.
El senador Iván Cepeda participó durante parte del recorrido y recibió muestras de apoyo de los manifestantes.
El expresidente Gustavo Petro también apareció brevemente en la plaza de Bolívar, aunque se retiró sin intervenir ante los asistentes.
La marcha no tuvo un liderazgo único. Senadores, dirigentes sindicales y representantes sociales participaron en las intervenciones públicas.
Durante la jornada, algunos organizadores plantearon la posibilidad de convocar un paro nacional el próximo 14 de noviembre, aunque todavía no existe una confirmación definitiva.
La oposición pretende mantener las movilizaciones para cuestionar las decisiones del Ejecutivo y fortalecer su organización política.
El desafío será transformar la participación ciudadana en una estrategia sostenida, mientras los distintos sectores buscan coordinar sus próximas acciones frente al Gobierno de De la Espriella.