El Gobierno de China anunció sanciones contra Gustavo Villate, ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación de Paraguay, y Francis Fonseca, ministro de Relaciones Exteriores de Belice, por mantener vínculos diplomáticos con Taiwán. La decisión provocó críticas de Taipéi, que acusó a Pekín de interferir en la soberanía de otros países.
Paraguay y Belice forman parte de las 12 naciones que reconocen diplomáticamente a Taiwán. Pekín considera a la isla parte de su territorio y rechaza que otros gobiernos mantengan relaciones oficiales con sus autoridades, una postura que el Gobierno taiwanés cuestiona.
Sanciones de China incluyen restricciones de viaje
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino prohibió a ambos funcionarios ingresar a su territorio, incluidos Hong Kong y Macao.
También impidió que empresas, organizaciones y ciudadanos chinos realicen transacciones o mantengan actividades de cooperación con los sancionados.
Pekín justificó las medidas por motivos de soberanía y seguridad nacional. Su portavoz, Mao Ning, acusó a los funcionarios de actuar como instrumentos de Taiwán y difundir señalamientos contra el Gobierno chino, incluidos presuntos ciberataques.
Villate respondió que esperaba una decisión semejante y aseguró que Paraguay continuará sus proyectos con Taiwán, entre ellos un centro de datos binacional.
El funcionario incluso describió la sanción como una medalla de honor.
Taiwán rechaza presiones sobre sus aliados diplomáticos
El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés condenó las restricciones y sostuvo que ningún gobierno extranjero puede decidir con qué países establece relaciones diplomáticas.
Las sanciones llegan después de recientes encuentros oficiales. Fonseca recibió en Belice al canciller taiwanés Lin Chia-lung, mientras Villate se reunió en junio con el viceministro Chen Ming-chi.
Belice también celebró el 11 de octubre el aniversario número 37 de sus relaciones con Taiwán.
La presión diplomática de China sobre los aliados de Taipéi ha aumentado durante los últimos años. Honduras rompió sus vínculos con Taiwán en 2023 y Nauru hizo lo mismo en 2024.
Aunque las restricciones tienen un alcance principalmente simbólico, reflejan la disputa diplomática por el reconocimiento internacional de la isla.