Tras casi dos años de protestas, los estudiantes universitarios consiguieron una victoria electoral histórica en Serbia, donde la Lista Estudiantil superó al bloque político del expresidente Aleksandar Vucic. El resultado puso fin a una etapa de movilizaciones contra la corrupción, la represión y la concentración del poder político.
El movimiento surgió después del derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad, ocurrido el 1 de noviembre de 2024, que dejó 16 muertos. Los universitarios atribuyeron la tragedia a años de corrupción y falta de supervisión institucional. Desde entonces, organizaron manifestaciones pacíficas que terminaron convirtiéndose en una alternativa electoral.
Cómo los estudiantes consiguieron la victoria en Serbia
Uno de los principales desafíos fue reunir a personas con posiciones políticas distintas. Estudiantes de izquierda, derecha y centro dejaron de lado sus diferencias para exigir justicia, transparencia y garantías democráticas.
Lazar Dinic, universitario de 25 años, explicó que el movimiento evitó concentrar el liderazgo en una sola persona. Su objetivo era construir instituciones sólidas y romper con la tradición política de depender de dirigentes fuertes.
Los activistas también recorrieron comunidades y pequeños municipios para explicar sus demandas directamente a los ciudadanos, ante el predominio de medios de comunicación cercanos al oficialismo.
Represión y resistencia marcaron las movilizaciones
La victoria llegó después de numerosas denuncias de intimidación y violencia contra los participantes.
Dinic relató que pasó siete meses y medio entre prisión y arresto domiciliario. También denunció una agresión de hombres encapuchados que le provocó graves fracturas faciales.
La estudiante Mila Pajic permanece exiliada en Eslovenia desde marzo de 2025. Según su testimonio, no pudo votar por temor a que las autoridades la detuvieran.
Por su parte, Aleksandar Kendrisic denunció que intervinieron su teléfono con el programa de espionaje Pegasus.
La jornada electoral también estuvo marcada por momentos de tensión. Los estudiantes reportaron presencia policial y de grupos paramilitares cerca de instituciones electorales antes de que Vucic reconociera la derrota.
Pese a las diferencias internas sobre temas como Kosovo, Rusia y la Unión Europea, el movimiento mantuvo como prioridad la transformación institucional.
Para los jóvenes que impulsaron las protestas en Serbia, la solidaridad, la organización colectiva y la resistencia pacífica fueron fundamentales para alcanzar el resultado electoral.
Ahora enfrentan el desafío de convertir sus demandas de justicia y transparencia en cambios concretos dentro del Gobierno.