La diputada Erika Hilton consiguió 1.5 millones de votos en las elecciones de Brasil, seis veces más que hace cuatro años, y se convirtió en la mujer más votada en la historia del país.
El resultado asegura su regreso a una Cámara de Diputados que tendrá una mayoría conservadora y una presencia fortalecida del partido de Flávio Bolsonaro. La legisladora de 33 años pertenece al Partido Socialismo y Libertad (PSOL), situado a la izquierda del Partido de los Trabajadores de Luiz Inácio Lula da Silva.
Erika Hilton consigue una votación histórica en Brasil
Su trayectoria política comenzó como concejala de São Paulo hace seis años. En 2022, junto con Duda Salabert, se convirtió en una de las primeras mujeres trans elegidas diputadas federales en Brasil.
Durante su primer periodo en el Congreso ganó mayor proyección nacional y amplió su agenda más allá de la defensa de los derechos de la comunidad LGBTQ+.
Entre sus principales iniciativas figura una propuesta para reducir la jornada laboral de seis a cinco días semanales. La iniciativa surgió del movimiento “Vida más allá del trabajo”, impulsado por Rick Azevedo, quien también consiguió un escaño por el PSOL con casi 200,000 votos.
Un Congreso más conservador tras las elecciones
Hilton tendrá enfrente una Cámara y un Senado con mayor presencia de legisladores conservadores. Entre ellos aparece Nikolas Ferreira, reelegido en Minas Gerais con 3.1 millones de votos y quien protagonizó varios enfrentamientos con la diputada durante la legislatura anterior.
Ferreira fue el diputado más votado, mientras Hilton alcanzó el récord entre las mujeres. La legisladora también ha denunciado ataques transfóbicos de otros parlamentarios durante su paso por el Congreso.
Entre los nuevos legisladores vinculados al bolsonarismo figura Lucas Pavanato, quien obtuvo tres millones de votos en São Paulo y ha defendido propuestas contra los baños unisex y la participación de mujeres trans en competencias deportivas.
Tras conocer su resultado, Hilton celebró la votación, pero también llamó a sus seguidores a mantener su trabajo político ante la nueva composición del Congreso.
Brasil todavía deberá definir la presidencia. La segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro está programada para el 25 de octubre.