Texas registra un cambio político impulsado por jóvenes
Las victorias demócratas en Texas marcaron un cambio político que parecía inalcanzable después de más de tres décadas de dominio republicano. Detrás de los resultados del 3 de noviembre hubo años de organización ciudadana, movilización juvenil y campañas que buscaron aumentar la participación incluso en los distritos más conservadores.
El triunfo de Gina Hinojosa en la gubernatura y de James Talarico en el Senado federal encabezó una jornada en la que los demócratas también consiguieron victorias legislativas y locales. Para el excongresista Beto O’Rourke, estos resultados demuestran que la baja participación electoral había contribuido a mantener el poder republicano durante años.
Una de las claves fue la presencia de candidatos demócratas en todas las contiendas legislativas por primera vez en más de 50 años. El partido presentó aspirantes para los 150 escaños de la Cámara estatal, 16 del Senado estatal y 38 distritos del Congreso federal.
La estrategia permitió movilizar votantes en comunidades donde los demócratas tenían pocas posibilidades de ganar, pero podían contribuir al resultado de las principales candidaturas.
Organizaciones como Powered by People también desempeñaron un papel importante. Durante las tres semanas previas a las elecciones, sus voluntarios contactaron a 110,000 jóvenes para resolver dudas, informarles dónde votar y promover su participación.
El trabajo retomó una estrategia que O’Rourke impulsó en 2018, cuando recorrió los 254 condados del estado durante su campaña contra Ted Cruz. Aunque perdió por 2.6 puntos porcentuales, aquella elección registró una participación extraordinaria y permitió avances demócratas en distintos cargos.
El resultado también llegó después de una serie de decisiones electorales que O’Rourke calificó como intentos republicanos de dificultar el voto.
Entre sus señalamientos destacó el rediseño de cinco distritos congresionales, la inclusión de más de 1.2 millones de electores en una lista de registro suspendido y los problemas con más de 600,000 solicitudes de inscripción.
En el condado de Tarrant, las autoridades cerraron 92 centros de votación, incluido uno en la Universidad de Texas en Arlington, donde estudian más de 42,000 alumnos.
Pese a esos obstáculos denunciados, la demócrata Alisa Simmons derrotó al republicano Tim O’Hare en la contienda por la máxima autoridad administrativa del condado.
El balance electoral también incluyó victorias demócratas en todas las contiendas estatales, según la declaración de O’Rourke, quien interpretó los resultados como un rechazo a las políticas de Donald Trump.
Con este cambio, Texas vuelve a ocupar un lugar central en las aspiraciones presidenciales demócratas. Sus 40 votos electorales podrían resultar decisivos en futuras elecciones, aunque mantener la movilización ciudadana será uno de los principales desafíos del partido.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves su renuncia al cargo en medio…
La crisis financiera de Ueno Bank provocó el cierre de sus operaciones en Paraguay, dejó…
El cantante de música tejana Bobby Pulido consiguió una victoria electoral en Texas al derrotar…
Texas vivió un cambio político histórico durante las elecciones del 3 de noviembre. La demócrata…
El estrecho de Ormuz vuelve a convertirse en el epicentro de la tensión internacional. Este…
Una serie de ataques armados registrados durante la madrugada del domingo en Deep Ellum, uno…