Texas vivió un cambio político histórico durante las elecciones del 3 de noviembre. La demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina que gobernará el estado, además de ser la primera mujer en alcanzar el cargo desde Ann Richards en 1991.
La victoria terminó con más de una década de gobierno de Abbott, uno de los principales aliados del presidente Donald Trump. El resultado también representa un avance para el Partido Demócrata, que llevaba más de 30 años sin conseguir una victoria electoral a nivel estatal en Texas.
El triunfo de Gina Hinojosa marca un cambio histórico
Nacida en McAllen en 1973 y criada en Brownsville, la gobernadora electa tiene profundas raíces en el Valle del Río Grande, una región fronteriza de mayoría latina que respaldó a Trump en 2024, pero que volvió a favorecer a los demócratas en estas elecciones.
Hija del político demócrata Gilberto Hinojosa y de Crisanta Lozano, desarrolló su carrera como abogada especializada en derechos civiles y laborales antes de incorporarse a la política estatal.
Durante su campaña, prometió fortalecer la educación pública y mejorar las condiciones económicas de las familias. Entre sus propuestas destacó entregar 1,500 dólares a los hogares texanos mediante recursos de la reserva financiera estatal.
En su discurso de victoria, defendió que el futuro de Texas debe responder a las necesidades de trabajadores, agricultores, pequeños negocios y familias, en lugar de privilegiar a las grandes corporaciones.
El resultado también refleja la creciente importancia política de la población latina, que representa aproximadamente el 40% de los habitantes del estado.
James Talarico gana el Senado y fortalece a los demócratas
La transformación electoral no se limitó a la gubernatura. El demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y consiguió un escaño en el Senado federal.
Con el 90% de los votos escrutados, las proyecciones de Associated Press otorgaban a Talarico el 54% de los sufragios. Su triunfo representa otro golpe político para los republicanos, que habían mantenido durante décadas el dominio de las principales contiendas estatales.
El senador electo, antiguo profesor de sexto grado, centró su campaña en reducir el costo de vida, ampliar el acceso a seguros médicos asequibles y mejorar la educación pública.
También propuso reformas fiscales para las grandes corporaciones, límites a sus aportaciones electorales y una reforma migratoria que permita regularizar a inmigrantes con varios años de residencia en el país.
Las victorias de Talarico y Gina Hinojosa colocan a los demócratas al frente de dos cargos fundamentales y modifican el panorama político de Texas, tradicionalmente considerado uno de los principales bastiones republicanos.
Ambos resultados forman parte de una jornada nacional favorable al Partido Demócrata, que, según las referencias electorales, también recuperó el control de las dos cámaras del Congreso.