Aldrin Ichuta, un joven boliviano de 20 años diagnosticado con cáncer avanzado, solicitó a las autoridades de su país legalizar la eutanasia para acceder a una muerte digna. Su petición, difundida a través de redes sociales, abrió un debate nacional sobre los derechos de los pacientes con enfermedades terminales y los cuidados paliativos.
Originario de El Alto, en el departamento de La Paz, Ichuta padece osteosarcoma, un cáncer de huesos que le diagnosticaron hace tres años y que actualmente presenta metástasis. El joven asegura que los tratamientos ya no alivian sus dolores y que también enfrenta pérdida de sensibilidad en algunas partes del cuerpo y dificultades para hablar.
Aldrin Ichuta solicita acceder a la eutanasia
Durante una entrevista con la red ERBOL, Ichuta explicó que teme morir entre dolores intensos y que desea evitar más sufrimiento durante la etapa final de su enfermedad.
“Ya estoy cansado de luchar, ya di todo lo que tuve que dar”, expresó desde una cama de hospital. También aseguró que prefiere que sus familiares sufran por su ausencia y no por verlo padecer.
Su madre, Elisa Vargas, manifestó que no comparte la decisión de su hijo, aunque aseguró que no intentará impedir sus gestiones.
El joven también pidió reunirse con el presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, para solicitarle que impulse los cambios legislativos necesarios. Considera que una regulación podría beneficiar a otras personas que enfrentan circunstancias similares.
Iglesia rechaza propuesta y pide fortalecer cuidados paliativos
El caso impulsó la discusión de un proyecto de ley que busca regular los cuidados paliativos, la muerte digna y la eutanasia en Bolivia, donde actualmente no existe autorización legal para este procedimiento.
La Conferencia Episcopal Boliviana rechazó la posibilidad de legalizarlo y defendió el fortalecimiento de la atención médica y el acompañamiento de pacientes con enfermedades graves.
En un comunicado, los obispos sostuvieron que la vida tiene un valor sagrado y que la respuesta al sufrimiento debe centrarse en aliviar el dolor mediante cuidados físicos, emocionales y espirituales.
El debate también enfrenta posiciones contrarias de sectores políticos de derecha y organizaciones religiosas, mientras el Congreso analiza una iniciativa cuyo proceso legislativo podría prolongarse.
Por ahora, Ichuta continúa solicitando una respuesta de las autoridades, mientras su caso mantiene abierta la discusión sobre la autonomía de los pacientes, el acceso a tratamientos paliativos y las decisiones al final de la vida.