La seguridad de la red ferroviaria española enfrenta nuevos cuestionamientos después de que un accidente entre dos trenes de alta velocidad dejara al menos 68 fallecidos cerca de Urda, en Toledo. El choque ocurrió este miércoles por la mañana en la línea Madrid-Sevilla, donde ya se había registrado otra tragedia durante el año.
El Gobierno prometió esclarecer las circunstancias del siniestro, mientras los investigadores comenzaron a recopilar información técnica. Los hospitales de Castilla-La Mancha atienden a 53 heridos y otros 56 pasajeros ya recibieron el alta.
Toledo registra el segundo gran siniestro del año
La magnitud de la tragedia recordó el accidente ocurrido en enero en Adamuz, Córdoba, donde murieron 46 personas. Ambos episodios se produjeron en la misma conexión ferroviaria, con apenas nueve meses de diferencia.
Desde el lugar del choque, Pedro Sánchez afirmó que las autoridades investigarán hasta determinar si existieron negligencias. También sostuvo que España no puede asumir una sucesión de accidentes de semejante gravedad.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, expresó su desconcierto ante lo ocurrido. Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, reclamó explicaciones sobre las condiciones de la infraestructura ferroviaria.
La autoridad investigadora pide evitar conclusiones prematuras
La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) advirtió que todavía resulta demasiado pronto para señalar una causa.
El organismo envió tres especialistas al lugar del choque. Otros dos representantes acudieron al centro de control de Atocha para obtener registros e información sobre la operación ferroviaria.
Gonzalo Julián Guillén Espejo-Saavedra, presidente de la autoridad investigadora, explicó que únicamente ofrecerá conclusiones cuando disponga de pruebas verificadas.
Expertos ferroviarios y maquinistas han planteado la necesidad de examinar si los sistemas de seguridad pueden impedir que un posible error humano termine en una catástrofe. Sin embargo, las autoridades todavía no han determinado si ese factor intervino en el accidente.
Mientras continúa la atención a los heridos, el siniestro de Toledo abre una investigación que deberá esclarecer tanto la secuencia de los hechos como las condiciones de seguridad de la línea.