La justicia electoral de Brasil ordenó a Meta garantizar condiciones equitativas para las campañas del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y del opositor Flávio Bolsonaro en sus plataformas digitales. La compañía confirmó este martes que cumplió las disposiciones, a pocos días de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre.
La controversia comenzó el 15 de octubre, cuando el equipo de Lula denunció presuntos sesgos en los algoritmos y restricciones de inteligencia artificial que, según sus acusaciones, favorecían a Bolsonaro. El caso también provocó protestas frente a las oficinas de la empresa en el área metropolitana de São Paulo.
Meta implementa controles para evitar restricciones desiguales
La compañía informó que completó los ajustes solicitados por el tribunal electoral y aclaró que las medidas no afectan las publicaciones orgánicas de los usuarios.
Entre los cambios destaca un mecanismo de revisión humana para las cuentas publicitarias de ambas campañas presidenciales.
Cuando un sistema automatizado bloquee o limite algún anuncio, personal especializado deberá revisar la decisión en un plazo máximo de dos horas.
La empresa rechazó las acusaciones de manipulación electoral y sostuvo que los incidentes recientes respondieron a problemas técnicos, no a preferencias políticas.
Tribunal electoral revisará las medidas antes de la votación
La portavoz judicial Tatiana Cochlar confirmó que las autoridades recibieron la respuesta de Meta y anticipó una reunión entre representantes de la empresa, ambas campañas y un juez en Brasilia.
La disputa ocurre después de una primera vuelta particularmente cerrada. Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos el 4 de octubre, mientras Lula alcanzó el 45%.
El resultado mantiene la atención sobre el papel de las plataformas digitales en la difusión de propaganda política y las condiciones de competencia electoral.
La intervención judicial también tiene antecedentes internacionales. En Alemania, una resolución de 2019 obligó a Facebook a restablecer una página política bloqueada.
En Rumania, las autoridades anularon una elección presidencial tras detectar redes de cuentas automatizadas que promovían a un candidato prorruso mediante TikTok.
Posteriormente, ese país estableció nuevas obligaciones de identificación para los mensajes políticos difundidos en redes sociales.
En Brasil, la resolución busca garantizar que los mecanismos de publicidad digital no generen ventajas indebidas para ninguno de los candidatos durante los últimos días de campaña.