Perú celebrará este domingo sus elecciones municipales y regionales bajo un despliegue especial de seguridad después de una campaña marcada por amenazas, ataques y asesinatos relacionados con el proceso electoral.
El Ministerio Público registró 38 amenazas contra candidatos, 11 ataques directos y dos homicidios vinculados con la contienda. Ante este escenario, la Fiscalía desplegará 6,538 fiscales en puntos estratégicos del país para supervisar la votación y atender posibles incidentes.
Elecciones municipales llegan tras una campaña violenta
Los fiscales estarán presentes en centros de votación, sedes electorales y zonas consideradas sensibles. Su labor incluirá documentar amenazas, posibles alteraciones del orden y otros hechos que puedan constituir delitos.
Las intimidaciones alcanzaron a candidatos, familiares y equipos de campaña. Algunos aspirantes denunciaron amenazas de muerte y presiones para abandonar sus candidaturas.
La Libertad concentró 14.5% de las amenazas registradas, seguida por Lima Este con 8.7%. Loreto y Lambayeque reportaron 7.2% cada una.
La situación destacó especialmente en Trujillo, ciudad del norte peruano donde 10 candidatos denunciaron amenazas de muerte durante la campaña.
Fiscalía vigilará zonas con amenazas contra candidatos
Uno de los episodios denunciados en Trujillo ocurrió cuando desconocidos dejaron una cabeza de perro acompañada de un mensaje amenazante en un local partidario. Otros candidatos recibieron advertencias de que serían asesinados si continuaban en competencia.
El Ministerio Público busca que su despliegue permita preservar pruebas y abrir investigaciones rápidamente ante amenazas, extorsiones, ataques físicos o posibles delitos electorales.
Entre los dos asesinatos incorporados al recuento oficial aparece el de la candidata y comunicadora conocida como China Polo, ocurrido en Áncash.
La investigación analiza el origen de transferencias relacionadas con el presunto financiamiento del atacante. Ronald Toro, señalado como posible financista, negó haber realizado las operaciones y declaró que su media hermana tenía acceso a sus cuentas bancarias.
La Fiscalía mantiene las investigaciones mientras Perú se prepara para una jornada electoral condicionada por uno de los periodos de campaña más violentos de su historia reciente.